Que papel juega la religion en México

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Que papel juega la religion en México

Mensaje  Dussel el Miér Sep 19, 2012 9:04 pm

"La religión es el opio del pueblo"
La miseria religiosa es a la vez la expresión de la miseria real y la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el sentimiento de un mundo sin corazón, así como el espíritu de una situación sin alma. Es el opio del pueblo.
Se necesita la abolición de la religión entendida como felicidad ilusoria del pueblo para que pueda darse su felicidad real. La exigencia de renunciar a las ilusiones sobre su condición es la exigencia de renunciar a una condición que necesita de ilusiones. La crítica a la religión es, por tanto, en germen, la crítica del valle de lágrimas, cuyo halo lo constituye la religión.
Origen de la comparación entre religión y opio
La comparación de la religión con el opio no es original de Marx y ya había aparecido, por ejemplo, en escritos de Immanuel Kant, Herder, Ludwig Feuerbach, Bruno Bauer, Moses Hess y Heinrich Heine, quien en 1840 en su ensayo sobre Ludwig Börne ya la empleaba:
Bienvenida sea una religión que derrama en el amaro cáliz de la sufriente especie humana algunas dulces, soporíferas gotas de opio espiritual, algunas gotas de amor, esperanza y creencia.
Moses Hess, en un ensayo publicado en Suiza en 1843, escribió:
La religión puede hacer soportable [...] la infeliz conciencia de servidumbre... de igual forma el opio es de buena ayuda en angustiosas dolencias4
Interpretaciones de la cita
El sentido metafórico en el que la palabra "opio" es usada ha sido interpretado de diversas formas, teniendo en cuenta que el opio no era visto en la misma forma que actualmente.5 En 1843 el opio estaba disponible legalmente, aunque ya se registraban intentos de regular o limitar su uso o venta, arguyendo efectos negativos en la persona o en la sociedad. De acuerdo con McKinnon,6 había cuatro sentidos a los cuales podía aludirse con el opio:
1. Era considerado una medicina importante. Fue usado como analgésico, sedante y anestésico y además para tratar el cólera.
2. Fue un motivo de grandes conflictos económicos, políticos y militares, incluso de la Guerra del Opio.
3. Era un problema de salud pública y problemas domésticos, debido a su uso por niños o mujeres embarazadas y lactantes.
4. Fue una fuente de las visiones fantásticas de escritores, como Thomas de Quincey7 y para la poesía romántica, etc.) BUENO ES UNA HUMILDE OPINION LA PONGO SOBRE LA MESA PARA DEBATIRLA
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Re: Que papel juega la religion en México

Mensaje  kissiekin el Vie Sep 21, 2012 12:18 pm

Yo creo que te falto agregar: Un comentarista dijo con relación a las guerras religiosas de la India: “Karl Marx llamó a la religión el opio del pueblo.
Sin embargo, esa declaración no es del todo correcta, pues el opio es un sedante, sume a la gente en un estado de sopor. No, la religión es más bien como el crack. Desata una violencia tremenda y es una fuerza sumamente destructora”. Tampoco ese escritor estaba totalmente en lo cierto. La religión es a la vez destructora y estupefaciente. En la mayoria de los casos es usada solo para someter por medio de prejuicios a las personas, amenazandoles de que si no hacen lo que los laltos Jerarcas les dicen, no los quedara otra mas que ir a parar a un tormento eterno. Con cuantas mentiras se somete a la poblacion, ya que tanto clase religiosa como politica pretenden mas o menos lo mismo: Mantener ignorante a la poblacion de las realidades para mantener su poder y su asqueroso estilo de vida. Pero quienes nos encontramos en paginas como estas, buscamos la verdad contra la cual se ha atentado mucho, en todos los sentidos, por eso decidi agregar un articulo que leí hace ya algun tiempo sobre la cuestion de la verdad, a ver como la ven:

“¿Qué es la verdad?”
LOS dos hombres que se encontraban frente a frente no podían ser más distintos. El uno era un político escéptico, ambicioso, opulento y dispuesto a cualquier cosa con tal de progresar en su carrera. El otro, un maestro que había rechazado las riquezas y el prestigio, y que se disponía a sacrificar su vida a fin de salvar otras. Huelga decir que estos hombres no compartían los mismos criterios. Había un asunto en particular en el que su desacuerdo era absoluto: el tema de la verdad.
Se trataba de Poncio Pilato y Jesucristo. Jesús comparecía ante Pilato como criminal condenado. ¿Por qué? Jesús explicó que el motivo, de hecho, la razón misma por la que había venido a la Tierra y había emprendido su ministerio, se reducía a una cuestión: la verdad. Dijo: “Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio acerca de la verdad”. (Juan 18:37.)
Pilato replicó con la memorable pregunta: “¿Qué es la verdad?”. (Juan 18:38.) ¿Deseaba en realidad una respuesta? Lo más probable es que no. Jesús era la clase de hombre que contestaba cualquier pregunta que se le hiciera con sinceridad, pero no respondió a Pilato. Además, la Biblia dice que, después de haber formulado la pregunta, Pilato salió de la audiencia. Seguramente el gobernador romano formuló la pregunta con cinismo e incredulidad, como diciendo: “¿La verdad? ¿Qué es eso? No existe tal cosa”.
El escepticismo de Pilato en cuanto a la verdad es muy común hoy día. Muchas personas creen que la verdad es relativa, es decir, que lo que es verdad para una persona puede no serlo para otra, de modo que las dos pueden tener “razón”. Esta creencia está tan difundida que se le ha dado un nombre: “relativismo”. ¿Cabe la posibilidad de que usted haya adoptado este punto de vista sin haberlo examinado a fondo?

Se atenta contra la verdad
Poncio Pilato no fue de ningún modo la primera persona que cuestionó la idea de la verdad absoluta. Algunos filósofos griegos de la antigüedad hicieron de la enseñanza de tales dudas prácticamente su carrera en la vida. Cinco siglos antes de Pilato, Parménides, considerado el padre de la metafísica europea, sostenía que el conocimiento real era inalcanzable. Demócrito, aclamado como “el más grande de los filósofos de la antigüedad”, afirmó: “La verdad está enterrada muy profundamente. [...] Nada cierto conocemos”. Sócrates, quizá el más respetado de todos, dijo que solo sabía que no sabía nada.
Este atentado contra la idea de que se puede conocer la verdad ha perdurado hasta nuestro día. Por ejemplo, algunos filósofos dicen que, como el saber nos llega a través de los sentidos, que pueden engañarse, no es posible comprobar la veracidad de ningún conocimiento. El filósofo y matemático francés René Descartes decidió examinar todo lo que él creía que conocía con certeza. Desechó todo con la excepción de una verdad que le pareció incontrovertible: “Cogito ergo sum”, es decir: “Pienso, luego existo”.
Una cultura de relativismo
El relativismo no se limita a los filósofos. Lo enseñan los guías religiosos, se inculca en las escuelas y se difunde en los medios de comunicación. El obispo episcopal John S. Spong dijo hace unos años: “Debemos [...] rechazar la idea de que tenemos la verdad y de que otros tienen que ceder ante nuestro punto de vista, y darnos cuenta de que la verdad fundamental está fuera del alcance de todos nosotros”. El relativismo de Spong, como el de muchos clérigos de hoy día, no duda en abandonar las enseñanzas morales de la Biblia para favorecer una filosofía de “a cada cual, lo suyo”. Por ejemplo, a fin de lograr que los homosexuales se sintieran más “a gusto” en la Iglesia Episcopal, Spong escribió un libro en el que afirmaba que el apóstol Pablo era homosexual.
Parece ser que en muchos países el sistema escolar engendra un modo de pensar parecido. Allan Bloom escribió en su libro The Closing of the American Mind (Se estrechan las miras americanas): “Hay algo de lo que puede estar completamente seguro el profesor: casi todo estudiante que entra en la universidad cree, o dice creer, que la verdad es relativa”. Bloom comprobó que si ponía en tela de juicio la convicción que tenían sus estudiantes al respecto, reaccionaban con asombro, “como si estuviera poniendo en duda que dos más dos son cuatro”.
Este mismo modo de pensar se fomenta de muchas otras maneras. Por ejemplo, los locutores de televisión y los periodistas parecen estar más interesados en entretener que en llegar a la verdad de los hechos. Algunos programas de noticias incluso han manipulado o falsificado secuencias para lograr que parecieran más dramáticas.
Claro que algunas personas quizá aleguen que mucho de este relativismo demuestra amplitud de miras y, por tanto, tiene un efecto positivo en la sociedad humana. ¿Cree que la verdad es relativa, o que no existe? En ese caso, buscarla debe parecerle una pérdida de tiempo.
¿Por qué buscar la verdad?
MUCHAS organizaciones religiosas afirman que tienen la verdad y se la ofrecen con entusiasmo a la gente. Sin embargo, ofrecen una abundancia desconcertante de “verdades”. ¿Se trata de una prueba más de que todas las verdades son relativas, de que no hay verdades absolutas? No.
En su libro The Art of Thinking, el profesor V. R. Ruggiero expresa su asombro ante el hecho de que hasta las personas inteligentes dicen a veces que la verdad es relativa. Él razona de este modo: “Si todo el mundo escoge su propia verdad, ninguna idea puede ser mejor que la de otra persona. Todas deben ser iguales. Y si todas las ideas son iguales, ¿qué propósito tiene investigar un tema? ¿Por qué hacer excavaciones en busca de respuestas a preguntas arqueológicas? ¿Por qué intentar esclarecer las causas de la tensión en Oriente Medio? ¿Por qué buscar la cura del cáncer? ¿Por qué explorar la galaxia? Estos trabajos solo tienen sentido si algunas respuestas son mejores que otras, si la verdad es ajena a las perspectivas individuales y no se ve afectada por ellas”.
Lo cierto es que nadie cree realmente que no haya ninguna verdad. Cuando se trata de realidades físicas, como en los campos de la medicina, la matemática o la física, hasta el relativista más acérrimo creerá que algunos hechos son ciertos. ¿Quién se atrevería a viajar en avión si no creyera que las leyes de la aerodinámica son verdades absolutas? Está claro que hay verdades comprobables; están a nuestro alrededor y les confiamos nuestra vida.
El precio del relativismo
Sin embargo, los errores del relativismo se hacen más obvios en el ámbito moral, pues es donde más daño ha causado esta forma de pensar. The Encyclopedia Americana dice: “Se ha cuestionado seriamente la idea de que el saber, o el conocimiento de la verdad, esté al alcance de los seres humanos. [...] No obstante, de lo que no cabe duda es que cuando se rechazan los dos ideales, verdad y conocimiento, por considerarlos utópicos o perjudiciales, la sociedad humana decae”.

Hasta aqui el articulo.

Conclusion: La falta de la verdad nos ha ocacionado que como sociedad estemos en decadencia en todos los ambitos. Pero no por el hecho de que algunos o muchos por intereses mezquinos traten de ocultarnos la verdad, quiere decir que ésta no exista. En México debido a esta falta de verdad han surgido movimientos que andan en busca de ella, ya que esta verdad indudablemente deberá traernos la paz y prosperidad que tanto anhelamos. La Religion en general es solo un estorbo para conseguir tal verdad, pero no por las acciones de los Jerarcas (Mmmm, pedofilos creo que esta mejor dicho) religiosos y sus feligreses, quiere decir que en verdad no exista un Creador y que el universo, la tierra y la humanidad que la puebla no tengan un proposito. Personalmente no soy miembro activo de ninguna religion, pero no por ello dejo de creer lo que he expuesto antes. Tanto tu como yo poseemos el don del libre albedrio, yo puedo creer y no por eso se mas ignorante que tu, y tu puedes escoger no creer, y sin embargo eso tampoco te hace mas ignorante que yo, VIVA LA VERDAD, VIVA LA LIBERTAD DE PENSAMIENTO.
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